El culebrón de este verano está siendo el pretendido retorno del hijo pródigo, Cesc Fábregas, a Can Barça. La nueva junta directiva tiene como primer objetivo su incorporación pero no está dispuesta a pagar el gusto y las ganas al equipo dirigido por Arsène Wenger. Tras hacerse cargo del club, Sandro Rosell ha podido comprobar el maltrecho estado de la economía blaugrana, por lo que ha impuesto una serie de estrictas medidas para recortar el gasto y tratar de sacar al club de los números rojos. Una de estas medidas es limitar el gasto en fichajes a 50 millones de € para esta temporada, de los que actualmente hay disponibles 40, tras las altas y bajas efectuadas hasta el momento.
Si esta cantidad no fuese suficiente para convencer al Arsenal, el club se plantea posponer el fichaje a la siguiente temporada y optar por una segunda opción: Mesut Özil (Werder Bremen) y otro jugador, que bien podría ser un extremo (se habla de Juan Mata del Valencia) o el deseado mediocentro (el que más fuerte suena es Étienne Capoue del Tolouse) que cubra la baja de Yayá Touré.
El internacional alemán (Özil) está al tanto de las intenciones de los azulgranas por lo que ha dado instrucciones muy claras a su representante de que no escuche ninguna oferta, ni aunque venga del Real Madrid. Su gran sueño es jugar en el FC Barcelona por lo que esperará, lo que haga falta, a la finalización de las negociaciones del Barça con el Arsenal por si no se produjera el deseado traspaso del capitán gunner.
Por lo tanto, si el Real Madrid quiere fichar al jugador del Werder Bremen tendrá que esperar su turno, hasta que el Barça acabe sus gestiones.
¿Estará dispuesto Florentino a esperar sabiéndose segundo plato?.
nota: No soy periodista (tampoco lo pretendo) ni éste es un blog de noticias (sino de opiniones propias). Pero en este caso hago una excepción, ya que dispongo de cierta información, obtenida de fuentes muy (pero que muy mucho) cercanas a los protagonistas, que considero de interés.
