En su periplo por este campeonato la selección española ha pasado por diferentes estados de ánimo que han marcado la evolución de su juego. Antes de empezar el Mundial todo era optimismo y confianza. A ojos de todo el mundo, estaba muy claro que el combinado nacional era el mejor colocado para proclamarse campeón del Mundo. Teniendo en cuenta los jugadores con los que contaba y los resultados obtenidos en los dos últimos años, Eurocopa incluida.
En el primer partido contra Suiza sufrimos una cura de humildad. El equipo no hizo un mal juego pero perdió contra una selección menor. Un sentimiento de decepción nos embargó a todos. Ese resultado sirvió para que el grupo se diera cuenta de que ganar un Mundial es otra cosa y que cualquiera te puede enviar de vuelta a casa. Se hacía obligado ganar los dos partidos restantes, y por el mayor número de goles posibles, por lo que el equipo se mentalizó en conseguir la victoria a toda costa. La ansiedad por golear afectó al juego del equipo, que no fue nada bueno, pero se consiguió el objetivo contra Honduras. Contra Chile tampoco se podía fallar, por lo que el planteamiento fue similar. Priorizar la victoria sobre el juego. El juego fue aún peor pero se tuvo una gran efectividad de cara a puerta. Lo que ayudó a que el equipo se encontrase más tranquilo y pudiera resolver el partido con menos dificultades. Una vez superada la fase de ansiedad y necesidad el equipo entró en la de auto-reivindicación. Contra un rival de prestigio, como Portugal, querían demostrar que no se les había olvidado jugar a esto. Y así lo hicieron. Demostraron ser un equipo capaz de superar momentos complicados sin su mejor juego y recuperarlo en el momento más oportuno, cuando se juegan los partidos a cara o cruz. Ahora llega la fase en la que este grupo tiene que demostrar si, realmente, está preparado para llegar lejos. Cuartos es el techo de España en los mundiales y ésta la ocasión de rebasarlo.
Paraguay no será un rival fácil. Primero de su grupo por méritos propios. Equipo tradicionalmente fuerte en defensa que actualmente, además, tiene más y mejores variantes en ataque que en anteriores ocasiones. De hecho ha sido el equipo sudamericano que mejor fase de clasificación ha hecho, junto a Chile. Derrotando, entre otras, a Argentina. No es un equipo en el que destaque ninguna estrella sobre los demás. Más bien es un bloque muy bien compenetrado que se organiza excelentemente en defensa y tiene recursos para manejar el balón y hacer daño a la contra. Saben aprovechar las pocas ocasiones de las que disponen y sacan petróleo de ellas, gracias a los pocos goles encajados.
Esta vez no voy a hacer de Vicente. Él tiene claro con que jugadores cuenta para su once ideal y, aunque no comparta sus preferencias, ha demostrado tener las ideas claras y saber rectificar en momentos oportunos, como el cambio de Llorente por Torres contra Portugal, que fue la clave de la victoria y de la mejora en el juego del equipo. Lo importante ahora no es quien sea titular sino que el equipo tiene la mentalidad correcta para afrontar esta fase del campeonato. Están convencidos de sus posibilidades pero saben que sólo dándolo todo podrán superar la barrera de Cuartos y, quien sabe, tal vez conseguir un premio mayor.
¡Nos vemos en Semis!.

